La memoria de la tinta

La memoria de la tinta :
micromedias de la resistencia
El olvido es no haber existido
LdR (Luis del Río Donoso)
 

El asalto a La Moneda el 11 de Septiembre de 1973 en Santiago de Chile, no redujo a la nada solamente la experiencia chilena al socialismo, sino también la continuidad institucional que había guiado al país a lo largo del siglo XX. Las llamas incendiando el Palacio de Gobierno y, a posteriori, la represión sistemática contra los opositores al nuevo régimen, terminaron con el mito chileno de pertenecer a la nación más civilizada y democrática del continente sudamericano, donde reinaba un estado de derecho excepcional.A lo largo de los años este sentimiento se había anclado en la conciencia ciudadana y hacía parte de la identidad nacional.

Pero, ¿se puede borrar por decreto lo real o el imaginario ? Frente a esta pregunta, la respuesta fue el despertar de las corrientes de oposición que se expresaban, sobretodo, a través de la escritura. En esos momentos nació la resistencia al régimen del general Pinochet, y se desarrolla la memoria de la tinta por los micromedias. Todo lo que no se podía expresar en público, encontraba sus canales de información paralelos. Las hojas impresas, los volantes o pequeños diarios, servían para denunciar los excesos de aquellos que deseaban imponer su justicia, su cultura y un pensamiento único.

Estos micromedias (en oposición a los medias oficiales), al comienzo clandestinos (exilio interior) alimentaron nuevos sueños : la lucha por la dignidad y por el regreso de la democracia. Más que una resistencia pasiva y la negación a obedecer, la micro prensa representa la resistencia activa, aquella que se opone a la autocracia, por una acción contraria.

Porque para los editores, resistir es defenderse. Sus armas seran la memoria y el lenguaje escrito. Y qué es escribir en condiciones especiales de « guerra interna », sino reencontrar una dignidad que se creía borrada por el golpe de Estado.

Escribir será sobrepasar el miedo, rebelarse contra los cambios de valores que el nuevo orden deseaba imponer.

Todo sentimiento, sea de compromiso o de odio pasará por la tinta, por la fabricación de impresos. Los folletos, pequeños diarios u hojas volantes serán, para quienes las concebían, el espacio afectivo donde cada uno describirá su experiencia, relatará o reportará las noticias u otros testimonios que la prensa de la dictadura callará. La resistencia por la escritura provocará la instauración de una nueva existencia, más peligrosa, móbil, pero indispensable para la « reconstrucción » personal de los editores.

Esta micro prensa y todos los elementos que la componen : textos, iconografía, diagramación, servirán a traducir el funcionamiento del imaginario social (deseos, ideas) de esa época. Al comienzo, la tinta, el papel, fueron los receptores y, enseguida, los emisores de una imaginación reproductora de la realidad.

A largo plazo, aprovechando la apertura preconizada por el gobierno y comenzada por el plebiscito de 1979, surgirá un nuevo género de editores : será la época de los talleres de escritura, de las revistas culturales y de poesía, de la recomposición de los partidos políticos, de las organizaciones de derechos humanos y otras, pero ante todo es el momento de la instauración de una identidad con la ayuda de la memoria.

En efecto, el doble exilio (interior y exterior) necesariamente hizo evolucionar el imaginario, por consecuencia, la manera de percibir y de resistir de cada editor cambiará. El lenguaje será más incisivo, la información más analítica. El bilinguismo (exterior) es corriente. ¿Es esto sinónimo de aculturación ? Es probable ya que los exiliados del exterior debieron confrontarse a variadas culturas y adaptarse e integrarse poco a poco a la sociedad de acogida. El yo histórico queda grabado en la memoria, pero la manera de expresar la palabra interna va a ser necesariamente influenciada por nuevas experiencias.

Otro elemento de análisis es la distancia, la representación del pasado es más enriquecedor. Reflexionar sobre su historia al interior de su país es muy diferente que hacerlo en Francia u otro lugar : le evolución de la estructura mental y social afecta en profundidad el conocimiento del pasado y le proporciona otras respuestas. Esto no significa que los editores cambiaron sus convicciones, al contrario, ellas seguirán siendo el motor de su acción hasta el retorno de la democracia.

Una importante cantidad de impresos fueron apoyados por los exiliados y personas del país de acogida. La sonora voz de las organizaciones internacionales fue un estímulo necesario y constante para aquellos que luchaban en el interior del país. De igual manera servía para sensibilizar la opinión publica mundial y llevarla a una acción concreta contra el gobierno chileno.

A lo largo de los años de exilio, la nueva confrontación entre opresor y oprimido evoluciona. De la dictadura pura y dura se pasa al eufemismo de « gobierno autoritario ». Esta abertura de los años 80 permite a la resistencia tener más tiempo para desarrollar su imaginación creadora. La diversidad de la edición y de lenguajes proporciona a las diferentes organizaciones la forma de diversificar y mejorar el contenido y la presentación de los micro medias.

Al exterior, el contacto de los refugiados con otros sistemas de sociedad influye necesariamente sobre su percepción del mundo. La incorporación de elementos estéticos, literarios, linguísticos, diferentes de sus representaciones habituales, hace evolucionar su inconsciente y consciente. Esto les permite introducir una reflexión de dimensión más universal sobre las causas y circunstancias históricas que habían cambiado su vida radicalmente.

La eterogeneidad de la diáspora y las diversidades culturales en los países de acogida contribuyeron al enriquecimiento de los mensajes en los impresos, asi constatamos que los micromedias pluriculturales son la continuidad lógica de ese proceso interior.

En otros términos, podemos afirmar que las resonancias, a escala internacional, de los sucesos chilenos fueron posible gracias a la metamorfósis de los actores/testigos. Ciertas particularidades de los micromedias pluriculturales nos muestran la reorientación lógica hacia la cultura y sobre la nueva identidad de los editores. La modificación del imaginario de los refugiados de la primera o segunda generación testimonia de su integración. La aculturación les ha ofrecido otros medios de acción para formular nuevos valores. A la pregunta : ¿de dónde soy ? ¿de aquí o de allá ?, ellos responden con una creatividad diferente, donde pertenecer al universo entero fue su mejor logro.

Del primer despertar emocional de su memoria para denunciar a la Junta, los editores pasan a la necesidad de profundizar la reflexión para comprender y tratar de encontrar las explicaciones o causas de la « derrota ». Sin embargo, si el ser humano se define cargado de historia, para los chilenos que vivieron el doble exilio, este fué otro tiempo histórico, pleno de dudas, de aculturación y de evolución.

De esta forma los micro medias fueron el espejo de una lucha contra el olvido, y de la instauración de una nueva memoria, menos desconcertada por los recuerdos y más abierta a los símbolos universales y a los códigos de diferentes idiomas. En estos impresos nace la voluntad de sobrevivir. Los editores presentaban sus propia versión de los hechos. Pero ¿cuál es la verdad ?.

Los militares poseían la suya, sostenida, al menos, por cincuenta por ciento de la población chilena de todo orígen social, y que se expresaba por la prensa oficial, perteneciente a grandes grupos financieros ligados al poder. Gracias a sus medias y a su modelo de sociedad habían llegado a metamorfosear el imaginario de una parte importante de la población, sino, ¿cómo explicar los diecisiete años de dictadura ?

Nuestro trabajo de reflexión sobre la micro prensa de la resistencia chilena se basa sobre la verdad de los opositores al régimen y sirve de análisis para dar a conocer sus afirmaciones, sus convicciones pero también sus desesperanzas y contradicciones. Cada uno poseía su propia verdad. André Maurois escribió que « la verdad de cada uno es lo que le engrandece ». En estos casos precisos, la grandeza fue de sobrepasar sus miedos para difundir testimonios y llegar a ser expresión sincera y sin reservas de lo que conocían y fueron testigos.

Nosotros vivimos y grabamos en la memoria la « tormenta » militar. Ha sido difícil tomar distancia de los recuerdos para dejar espacio al investigador. Olvidamos a veces que toda herida termina por cicatrizarse. Sin embargo, estamos convencidos que el dolor es fuente de creación. De éste dolor de los editores se escribió una Tésis (*). Ellos divulgaron la verdad histórica de una parte de la resistencia chilena y por los escritos manifestaron su oposición al apagón cultural. Gracias a esta micro prensa podemos aún escuchar las voces silenciosas de miles de chilenos anónimos que expresándose contribuyeron a cambiar el curso de la historia de su país. Sin haber tomado conciencia de la importancia de su labor, los editores graficaron imágenes que repercutieron en los espíritus de un número importante de ciudadanos del mundo y pasaron a ser ser símbolos : éste de lucha contra toda autocracia y toda forma de represión física o intelectual con el fin de establecer un sistema liberal.

Las desventuras históricas del último país de la América del Sur sirvieron y servirán a aquellos demócratas del planeta, cuyas llagas del pasado están aún abiertas, a interrogarse sobre su propio pasado histórico.

Es posible que el sentido de las palabras haya envejecido o adquirido una nueva concepción, pero los testimonios impresos están siempre presentes para recordarnos esos instantes que construyeron su historia. Por ahora, quedamos a la expectativa, con el sentimiento de haber, a la vez, abierto un espacio de reflexión sobre un micro universo histórico, a través de los micro medias impresos, y de haber cumplido un deber de memoria, de esta forma sostener con convicción el NO al olvido, porque olvidar es no haber existido.
 
Luis Del Rio-Donoso
Poeta, Editor
Doctor de la Universidad de la Sorbonne
 
(*)
Tésis de Doctorado
Estudios de Sociedades Latinoamericanas
Del Rio Donoso, Luis « Los Micromedias Impresos : Investigación sobres la Microprensa
durante la resistencia chilena 1973/1989. »
Universidad de La Sorbonne Nouvelle.
Paris, Francia 1996/1997.