Cavilaciones

Autór Rómulo Meléndez

Género

Cuentos
  • Cavilaciones

Biografía

Rómulo Meléndez(1968)
Peruano. En su escaso tiempo libre escribe prosa y poesía. Ha publicado generosamente libros y algunas veces ha participado en revistas de renombre internacional como "Etiqueta Negra". Además trabaja en una Institución de bienestar social en Amsterdam.


El ¿Irreverente?
A través de La Radio y sus escritos mantiene la cultura de habla castellana en Holanda ofreciendo sus espacios a artistas, escritores, poetas, músicos entre otros.
Sus publicaciones: "Impresiones", "Imágenes", "Relatos coagulados", "Sin rima ni métrica", "Irreverencias" y "Cavilaciones"

Resumen

Cavilaciones
Su último libro editado en España en abril de 2010. Esta vez una compilación de experiencias a las que se tiene que afrontar un hombre que ha pasado la barrera de los 40.


Escribir para ser feliz
Escribir genera felicidad reza un artículo recientemente aparecido en un importante periódico holandés.
Si esto sería cierto, me hubiese sentido feliz, pero no. A pesar de tener muchas cosas para sentirme feliz, la palabra felicidad no se encuentra en mi vocabulario.

En Holanda se escribe mucho. En estos momentos existen más de 1 millón de escritores amateurs. Más de 1 millón de weblogs y aproximadamente 400 mil twitters. Como vivo en Holanda también escribo. ¿Qué otra cosa podría hacer? ¿Pintar? ¿Tomar fotografías? ¿Empezar un negocio de venta de verduras? ¿Pasarme todo el día tomando café en De Balie? con mi laptop (o en el peor de los casos con una máquina de escribir común y corriente) sobre la mesa y viendo la gente de una cierta manera que genere sospechas de que estoy escribiendo algo superior.
Escribir es una forma de ordenar pensamientos y plasmar sentimientos que no se pueden o quieren expresar oralmente. Escribir en vez de ver tele, escribir en vez de comer chocolates, escribir hasta que se te rompa el cuello. No creo que esto genere felicidad.
Sí el ver tu nombre en la cubierta de un libro. En que tu libro sea leído y los periódicos sean positivos.
Pero también puede ser diferente. Que tus libros no se vendan y estén en cajas de zapatos debajo de tu cama y que te hayas lamentado de haber escrito algo, por ejemplo de tu madre o de tu ex.
La alternativa es, sigilosamente, regalar tus libros a gente que quieres o deseas enamorar o en el peor de los casos solamente impresionar. Y nunca más publicar algo en papel. Si tienes un blog en la web, puedes publicar sin tener que gastar nada, excepto algo de electricidad y algo de tu escaso tiempo libre.

Después de los 40 tienes ganas de hacer cosas diferentes, cosas que antes deberías haber hecho. Pero se que es tarde y que estas ganas se podrían convertir en frustraciones y que después de algunos meses de depresiones infinitas me largue de casa, me compre una motocicleta y me vaya con la primera chicoca que encuentre. Y seguir escribiendo, a forro.

 

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