Fernando Ubiergo cantautor chileno


 FERNANDO UBIERGO. Cantautor chileno.

Entrevista completa a Fernando Ubiergo, cantautor chileno. (Son 4 videos)

 

 

 

 

 Era en noviembre de 1977 en Santiago de Chile cuando un joven universitario, llevó al disco una canción dedicada al amigo ausente “Un café para Platón”, una narración que marcaría para siempre la vida de su propio autor. Se iniciaba entonces la historia de uno de los cantautores más importantes de la música popular chilena.

 

Esa canción, entre la metáfora y el código, puso en el corazón de millones de chilenos un emblema, un lugar de encuentro en medio del agudo silencio, convirtiéndose en himno para toda una generación. Meses después otra canción suya, interpretada ahora frente a miles de antorchas empuñadas en el Festival de Viña del Mar, emocionaba a millones de televidentes y posicionaba como una figura masiva a este porteño, hijo de Pedro y Tina. Atrás quedaban los años que guitarra en mano recorría festivales buscando una oportunidad para su música. Antes de un año su primer vinilo alcanzaba la histórica cifra de 150.000 unidades vendidas.

 

De algún modo este comienzo anunciaba su ingreso al territorio de los clásicos de la música popular latinoamericana; con “Cuando Agosto era 21”, “El velero en la botella” “Un café para platón” “Ana Ariki” El tiempo en las bastillas” “En algún lugar del mundo” “Agua luna” “Los viejos” “Los ojos de Rodrigo”, entre el más del centenar de composiciones compuestas

 

Ese primer triunfo, sumado a otros logros internacionales como los de Benidorm, en España 1982 y más tarde la OTI Internacional, en México 1984, lo consolidan como un trovador con un estilo reconocido más allá de nuestras fronteras. Sus discos se editan en una veintena de países de América y España, lugar donde reside durante cinco años a mediados de los ochenta, grabando para la Compañía Hispavox. Con giras anuales por toda América, la música de Ubiergo consigue desde fines de los setenta gran popularidades en países de la costa del Pacífico, especialmente; Perú, Ecuador y Centroamérica.

 

Con treinta y cinco años de trayectoria y casi tres mil conciertos, fiel a su estilo, el paso de los años sólo ha reafirmado su consecuencia musical cimentada en las canciones que él mismo escribe y compone. Ajeno a tendencias, poseedor de un estilo o sello personal reconocido y que trascendió a su propia generación.

 

Un perfil bajo, su espíritu solidario, sumado a la riqueza temática de sus letras, con una lirica sutil y poética que describe historias cotidianas de profundo sentido social y humano, ha dejado huella en la memoria colectiva de generaciones de latinoamericanos con sus versos poblados de metáforas, melancolía y crítica que caracterizan su obra. Un cantautor que hace más de treinta años y en los inicios de su carrera fue el primer músico que graba en Chile canciones de autores proscritos en esos días, entre ellas: “El cautivo de Til Til” de Patricio Mans (1978), “Te recuerdo Amanda” de Víctor Jara, (1979) junto a canciones de Silvio Rodríguez , Paco Ibáñez y Neruda.

 

Recientemente, en el Festival de Viña del Mar del año dos mil nueve, el público ovaciona su presentación y le otorga los máximos galardones del certamen; antorcha y gaviotas de plata y oro. Ese mismo año la Ciudad de Valparaíso le confiere la máxima distinción ciudadana designándolo Patrimonio intangible de la Ciudad. Probablemente el reconocimiento más significativo de su trayectoria.

 

Con 16 discos editados en Chile, seis de ellos publicados en América, tres en España, en la última década ha propuesto tres trabajos discográficos; ”Los ojos del mar”, “Acústico” y “La sombra del Águila” .

Fernando Ubiergo realiza periódicas presentaciones en el país, las que alterna con una, o dos, giras anuales al exterior, ofreciendo conciertos para las comunidades hispanas de Europa, Estados Unidos, Australia y países de Sur y Centro América.

 

Actualmente Fernando escribe las canciones de un nuevo álbum, del que se ha publicado un título; “Púrpura”.

 

 

 

UN CAFÉ PARA PLATÓN

 Un día de octubre a clases no llegó

había dejado la universidad

como un pitillo a medio terminar

su carrera se quedó.

Siempre pedía un café para platón

y unas monedas para locomoción

no tenía nada y valía más que yo,

porque él todo lo dio…

Dime amigo en que lugar

del mundo te hallarás,

tomando un café junto a platón…

yo sé bien que tú estarás

hablando de la paz…de la paz

Tú siempre dijiste que; la paz

se escapa entre los dedos de la humanidad

y los pretendes juntar, son tantas manos

que no alcanzarás..

La clase continuaba en el café

afuera el mundo giraba al revés

era la loca aventura de la fe

por cambiar el al revés.

Un día de octubre a clases no llegó

un día de octubre un café que se enfrió

hoy nadie pide un café para platón

porque él se marchó.

Dime amigo en que lugar

del mundo te hallarás

tomando un café junto a platón

yo sé bien que tú estarás

hablando de la paz…de la paz

tú siempre dijiste que, la paz

se escapa por entre los…

 

 

 

 

 

EL TIEMPO EN LAS BASTILLAS

Dicen que el tiempo guarda en sus bastillas

las cosas que el hombre olvidó

lo que nadie escribió

aquello que la historia nunca presintió.

 

Y vuelan las gaviotas a la tierra

trayendo la vida que han robado al mar

¿A quién le importará

que las gaviotas vuelen la historia del mar?

 

Guarda el tiempo en las bastillas

unas cuantas semillas que entrega una canción

pero hay un lugar donde el olvido floreció.

 

Guardan polvo las bastillas,

el tiempo unas semillas, quizá una canción

¿pero quién guardará las cosas

que no son de Dios?

 

Y buscan las hormigas por la tierra

migas, migas hasta hacer un pan

¿A quién le importará

que las hormigas miguen su propia verdad?

 

Y nace esta canción desde el cemento,

una flor que en el desierto morirá

y el canto de un zorzal

se perderá en el ruido de la gran ciudad

 

Guarda el tiempo en las bastillas

unas cuantas semillas que entrega una canción

pero hay un lugar donde el olvido floreció

 

Guardan polvo las bastillas,

el tiempo unas semillas, quizá una canción

pero hay un lugar donde el olvido floreció

 

Guarda el tiempo en las bastillas

unas cuantas semillas que entrega una canción

¿pero quién guardará las cosas que no son de Dios?

 

www.fernandoubiergo.com

 

 

Café Literario, Amsterdam  18/10/2012