Charles Chaplin, su vida

Charles Chaplin

Charles Chaplin...uno de los más grandes actores del siglo XX

EL UNICO ACTOR que ha logrado superar válidamente los vínculos técnicos y experimentales que aún condicionan el lenguaje fílmico y cuya obra se ha discutido con legitimidad plena dentro del ámbito del arte.

Kennigton Road marca en Londres el límite entre la prosperidad y la falta de dinero. En el número 287 de esa calle transcurre la infancia de Charles Spencer Chaplin, nacido el 16 de abril de 1889, hijo de dos artistas del Music- Hall: Hannah y Charles Chaplin, que se separan al poco tiempo. Hannah, menuda y vivaracha, había abandonado su hogar a los 16 años, para trabajar como cantante en la Compañía Gordon y Sullivan. A partir de allí adopta el ritinteneante nombre de Lily Harley, con el que comienza una ascendente carrera.

De su primer matrimonio tiene 3 hijos: Guy, Wheeler y Sidney. Este último será inseparable compañero de su hermano Charlie a lo largo de toda su vida. Su padre, Charles Chaplin, de origen francés, es un excelente actor y bailarín de music-hall. El año 1889 señala el comienzo de la decadencia del matrimonio Chaplin y es, al mismo tiempo, un año tumultuoso y pleno de acontecimientos políticos. Los sueldos bajan y aumentan las necesidades. Charles Chaplin (padre) olvida a menudo la pensión semanal de 10 chelines que pasa a Hannah para su manutención y la de sus hijos. Al mismo tiempo se acrecienta su afición a la bebida y pierde, a causa de ello, un trabajo tras otro. Abrumado por sus responsabilidades, no atina a otra solución. Vive hace tiempo con Luisa, una mujer con la que tiene un hijo y se siente incapaz de afrontar con serenidad esa multiplicidad de obligaciones

Pese a esto, los tres o cuatro primeros años de vida de Chaplin no transcurren como se cree comúnmente en la miseria. Vive con su madre y Sidney en tres habitaciones de Kennington Road y un chiquillo alegre y perpetuamente maravillado por la belleza y jovialidad de Hannah, que transforma en sketches graciosísimos, cualquier acontecimiento trivial. Pero a medida que pasa el tiempo, se le va haciendo difícil a su madre sostener ese tren de vida. Trabaja cada vez menos a causa de su voz que comienza a volvérsele frágil e inaudible. Una noche lleva a Charlie a la función y Hannah, después de algunos intentos por reanudar la función, debe abandonar el escenario entre risas y silbidos. Charlie entonces, ofendido. por la burla a su madre, sale a reivindicar su nombre y baila y .canta con tanta frescura y tranquilidad que conquista a todos aquellos que silbaban un momento antes.
Hannah, ya no recupera la voz y pierde, con ella, la posibilidad de mantenerse. Se mudan primero a unas calles más abajo, a dos habitaciones y, poco después, vuelven a hacer sus valijas y.. se trasladan al. suburbio de Lambeth en el número 3 de Pownall Terrace... Es una buhardilla pequeña y oscura que, muchos años mas tarde, Chaplin reproducirá exactamente en su película El Pibe. Su madre ha conseguido. un trabajo de costurera al que dedica todo el día para ganar un jornal miserable.

Todavía tiene tiempo, sin embargo, para hacer funciones caseras que deslumbran a Charles, basada en la imitación de hombres y mujeres del vecindario. Hannah desarrolla en su hijo, de este modo, la capacidad de mimesis y también la de observación, al decirle por ejemplo: ''Allí viene Jim Brown, camino del trabajo. Anoche se ha peleado con su mujer , porque sus zapatos están sin lustrar y np se ha afeitado. Seguramente tampoco le ha dado desayuno" Y Charles se enteraba horas después, admirado, que lo que había predicho su madre era cierto. Y así pasaba las tardes, reproduciendo la voz de uno, los andares de otro, o los vicios de pronunciación de su casera.

Pero la situación de la pequeña familia es cada vez más angustiosa. La buhardilla es fría y húmeda y Hannah se descorazona. Habla con Sydney y Charles, y después de proponer soluciones mas o menos descabelladas, deciden pedir refugio en el asilo de Lambeth. Cuando llegan allí, separan a Hannah de los niños y a partir de entonces, se ven solamente una vez por semana los domingos. Poco después trasladan a Sidney y Charles al Hauwel, alejándolos definitivamente de su madre.

Al poco tiempo Sidney que ya tiene 11 años, cambia Hauwell por el buque escuela Exmouth. Piensa hacer dinero en la marina. Pero para entonces Hannah ha vuelto a recuperar fuerzas y, con su habitual optimismo, va en busca de sus hijos. Vuelven los tres a Pownall Terrace y ella retorna su trabajo de costura. Pero la vida en familia dura esta vez unas pocas semanas. La salud de Hannah es cada vez más frágil; adelgaza, se agota. Terminan por regresar al asilo, afrontando una nueva separación que es, para Charles sobre todo, muy dolorosa. Adora a su madre, y aunque es muy niño aún para llevarlos a cabo, forja proyectos de riqueza y bienestar para ella. Piensa en el teatro, y se siente capaz de las mayores hazañas Es un gigante de 5 años; que espera la fama.

Al poco tiempo de su reingreso en el asilo anuncian a los niños la internación de su madre en un manicomio de Cane Hill, otra de esas instituciones victorianas dependientes de la caridad pública. La desnutrición y la pena han debilitado su razón.

Los recoge su padre, que los lleva a su casa de Kennington Road; donde vive con Luisa y su otro hijo. Se suceden las escenas desagradables. Más de una vez; Charles duerme afuera, o se sienta en el cordón de la vereda a esperar a su padre; que regresa al amanecer borracho y enfermo.

A los pocos meses, se abren para Hannah las puertas de Cane Hilí, y corre en busca de sus hijos para volver a Pownall Terrace, que es el punto de reunión de la familia en esa época; Todo parece consistir en juntar una y otra vez sus escasas ropas, salir y entrar sucesivamente de asilos y buhardillas y regresar finalmente al num. 3 de Pownall, que es en verdad el único lugar más o menos permanente que Charles puede considerar su hogar. Pero esta vez se proponen firmemente salir de dificultades. Sidney vuelve a pensar en el mar. En el buque-escuela ha aprendido el oficio de trompeta, y ahora lo contratan para un largo viaje por de América y África del Sur. Antes de embarcar entrega a su madre 35 chelines de su primera paga. Hannah baila por la habitación. Se siente afortunada. Con esa suma, alquilan ella y Charles dos habitaciones en la calle Chester. Mientras tanto, el empresario de su madre consigue para Charles un papelito en la Compañía de los "Ocho muchachos de Laneashire". Comienza su aprendizaje.

Charles Chaplin debuta en el teatro Aldershot, cantando el estribillo cockney de Jack Jones. Hace extensas giras por el interior de Inglaterra, y Mr. Jackson, el director, empieza a confiarle papeles de alguna importancia: interpreta el personaje de Sammy en Jim, el romance de un cockney, obra que no tiene más que una repercusión mediana en la crítica y el público. No obstante el severo crítico de un vespertino, escribe al día siguiente del estreno: "A pesar de ser un papel muy visto y pasado de moda, este Sammy lo representó de un modo regocijante el joven Charles Chaplin... "espero cosas grandes de él en un futuro próximo".

Charles Chaplin se siente orgulloso. Por fin ha dado el primer paso para aproximarse a ese bienestar que desea para él y su madre. Todo le parece fácil ahora. Sidney acaba de regresar y lo anima. El también ha ganado algún dinero y poco después vuelve a partir para África. Pese a sus éxitos, Charlie continúa dependiendo aún, en gran medida, del dinero que envía periódicamente Sydney. Pero pasan las semanas y después de una o dos cartas, se interrumpe bruscamente todo tipo de contacto. El dinero vuelve a escasear y Hannah regresa a Pownal Terrace con su hijo. En ese momento Charles Chaplin padre, muere de hidropesía en el hospital. Charles lamenta apenas la muerte de su padre a quien casi no conoce. Lo obsesiona en cambio la miseria, la absoluta apatía en que ha caído su madre que sigue cosiendo, sin embargo sus interminables blusas, sacrificándose para pagar las cuotas de su máquina de coser, que es lo único que les garantiza alguna entrada fija. El brazalete de luto que Hannah ha cosido al saco, le da a Charlie la idea de valerse de su orfandad para conseguir dinero. Una mañana convence a su madre que le debe dar dos peniques Corre con el dinero al mercado de flores y compra dos ramos de narcisos. Hace algunos ramilletes pequeños, y durante el resto del día entra y y sale de los negocios voceando su mercancía. La gente le preguntaba al verlo de luto: "a quién has perdido?" - y él, bajando los ojos respondía: -"A mi padre" Gana con este negocio más de 5 chelines, que lleva a su madre Consigue más tarde trabajo de botones en una casa particular, pero lo echan cuando lo descubren jugando en un altillo. Después se presenta como aspirante en una imprenta y gana 12 chelines a la semana manejando una gigantesca máquina Wharfedale. Pero no le es posible mantener a su madre, y siguen sin noticias de Sydney .

Una tarde, al volver del trabajo, una vecinita le dice que se han llevado a su madre a Cane Hill. Angustiado, se informa. Hannah ha sufrido otra depresión nerviosa, y ha golpeado durante toda la tarde la puerta de sus vecinos, ofreciéndoles lo que según dice, es un "bello regalo de cumpleaños" : un trozo de cartón.

Su casera le permite ocupar la buhardilla mientras no haya nadie que desee alquilarla, y Charles comienza una vida solitaria y sobresaltada. Tiene miedo de que lo internen otra vez en Hauwell, de modo que vive escondiéndose de la gente de su calle, haciendo largas caminatas por Londres en pleno invierno y hambriento.

Sydney regresa finalmente. Una fiebre reumática lo ha retenido en un Hospital de El Cairo, pero llega con dinero y cargado con una canasta de plátanos para su madre. Cuando se entera que ella está de nuevo en Cane Hill, toma a Charles de su mano y van a visitarla. Por el momento, no hay esperanza de recuperación.
SIDNEY (hermano de Charles), consigue trabajo en la Compañía de Fred Karno, el rey del music-hall inglés que posee varias compañías de "pájaros", como los llama: los pájaros murmuradores, los pájaros silenciosos, etc. En los "Pájaros murmuradores", precisamente hace, a instancias de Sidney, un lugar para Charles Chaplin, dándole el segundo papel en "El partido de Fútbol", una pantomima cuya estrella es Harry Weldon comediante muy popular. Animados por el monto de sus sueldos semanales, Sidney y Charles alquilan un piso en Brixton Road. Se han fijado un tope de 40 libras para amueblarlo y lo cubren de pinturas más o menos hermosas y biombos y almohadones.

Charles tiene ahora 19 años, un oficio y una casa. Le hace falta enamorarse, y pronto encuentra en Hetty Kelly, bailarina del teatro, un objeto digno de sus pensamientos más apasionados. Pero Hetty, que tiene apenas 16 años, no puede tomárselo en serio, y el romance fracasa. Poco después, en 1909 Karno envía a Chaplin a Paris, para actuar en el Olympia y en el Folies Bergéres.
Paris lo fascina. Sobreviven aún los esplendores de la "belle époque", y Charlie se enamora instantáneamente de la ciudad y sus habitantes. 1914 está cerca, sin embargo, y las huelgas interrumpen algunas veces los espectáculos en los music-halls. En ese momento, muere en Londres Eduardo VII, hijo de Victoria. Comienza en Europa la carrera armamentista. "Los pájaros murmuradores" vuelven a Londres.

Dos años después, en 1911,el gerente de Fred Kamo en EEUU, Mfred Reeves, elige a Chaplin para integrar una gira por América. Charles toma rápidamente su decisión. El día anterior a su partida vaga por las calles de Londres, con la idea de no volver a verlas por mucho tiempo. Pero todavía no le ha dicho nada a su hermano. A la mañana siguiente con el equipaje preparado, le deja una nota pinchada en la puerta. "Me voy a América. Te escribiré. Abrazos. Charlie". Y parte.

Han tomado pasaje en un barco de carga, el "Cairnrona", y los integrantes de los Mumming Birds, no son en nada distintos de los cientos de inmigrantes que, como ellos, van a descubrir América. Ensayan en el puente una comedia que se llama wwows, que ha gustado a Fred Karno. Chaplin por el contrario, opina que este tipo de humor inglés, algo desabrido y anticuado, fracasará en América.
Quebec le da la razón, pero Karno insiste. El estreno de "The wow-wpws" en Nueva York es un fracaso. Insiste, sin embargo, durante los seis meses de gira. De vuelta en N. York deciden reponer "Una noche en un music-hall inglés", pantomima en el que Chaplin tiene el papel principal. Mack Sennett, que trabajaba en ese momento para Griffith, y que lo ve esa noche, le dice a su acompañante que anote el nombre de Charles. Ha decidido contratarlo cuando tenga su propia productora.

A fines de 1911, regresan a Londres. Charles corre al piso de Brixton Road, pero no encuentra a Sidney. Este se ha casado, traspasando el piso. Los dos hermanos deciden internar a Hannah en un sanatorio privado. Ya pueden hacerlo. Un año después , Charles vuelve a partir. Su destino es otra vez N. York, pero esta vez viajan a bordo del Olympic, y Chaplin está decidido a no regresar tan fácilmente. Trabaja en N. York, en Chicago, en Filadelfia. Su éxito es enorme, y Charles empieza a interesarse por el cine. Va dos o tres veces por semana, siempre que puede, y regocija a la platea diciendo en voz alta y con entonación, los parlamentos que supuestamente responden a cada escena.
En ese momento estaban de moda las "comedias Keystone", películas cortas de persecuciones y peleas sin fin. La compañ+ia Keystone pertenecía a Kessel y Bauman y estaba dirigida por el mismo Max Sennete que aplaudiera a Chaplin un año antes. La estrella de la compañía era Ford Sterling un hombretón brutal que utilizaba la violencia como resorte cómico, y hacía ingresar miles de dólares a los bolsillos de sus productores. Pero Sterling ha decidido repentinamente rescindir el contrato para hacerse productor, y el puesto de estrella está vacante en la Keystone.
Sennet ofrece a Chaplin un contrato de 75 dólares a la semana, que éste no acepta. Vacila. En el Musisc- Hall gana 60 dólares a la semana y vive cómodamente. Muy poco dinero más no vale evidentemente el riesgo de una aventurado cambio de oficio. Las posibilidades de fracaso son muchas. Pero Adam Kessel le ofrece 150 dólares semanales y contrato por un año. Chaplin firma con la Keystone en noviembre de 1913, un contrato que empieza a regir el 1 de enero del año siguiente.
Comienza una vida totalmente nueva en un pequeño hotel de Spring Street. Todas las mañanas toma el tranvía hasta el estudio, sin atreverse a entrar. Nadie parece necesitarlo, y vaga por Los Angeles aburrido y desalentado. Por fin, el 9 de enero de 1914, Chaplin se enfrenta por primera vez a una cámara, inaugurando un ritmo de 3 a 4 películas semanales. Pronto se habitúa al trabajo.

El sistema de Sennett era simple: se improvisaba a partir de una estructura elemental básica, y siempre sobre una línea general de enorme violencia.

En las primeras películas, Charles cambia múltiples veces de maquillaje y de modo de moverse. No puede encontrar lo que desea. Finalmente comienza a encontrar contrastes: la chaqueta apretada y los pantalones ridículamente grandes; el sombrero pequeño y los zapatones. Más tarde incorpora el bastón y un andar de pato. Ha nacido "Carlitos" y permanecerá así hasta la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, aunque su aspecto físico es ya sin duda el de Carlitos, sus recursos cómicos, su comportamiento, no son los suyos. Todavía es Chas Chaplin -nombre que le ha dado Max Sennett y que proviene de la palabra chase, caza - una especie de villano cruel y saltarín, despreocupado por los demás, egoísta y cobarde. Trabaja en compañía de Mabel Normand y llega a hacerse antipático por la energía y el empecinamiento que despliega en hacer maldades: inventa trucos para matar a la hermosa Mabel, seduce hipócritamente a las damas casadas y planea tranquilamente despeñar a un anciano inválido montañas abajo.

Chaplin realiza para la Keystone 35 comedias en un año. En la última, Su pasado prehistórico, ya se advierte al futuro Carlitos.

En 1915, J.M. Anderson, vaquero famoso por su serie de películas de Bronco Bill, contrata a Chaplin para su propia productora, la Essanay. Ford Sterling vuelve a reemplazarlo en Keystone.
Junto con su contrato en la Essanay, Charles adquiere el derecho de escribir y dirigir sus propias películas. Al terminar los 600 m de su primera obra para la Essanay, se instala en San Francisco con toda su compañía. Tiene dos valiosos colaboradores en Ben Turpin y Leo White, pero necesita una joven, una primera actriz.

Fue Edna Purviance, hija de unos propietarios de minas de Arizona, que trabajaba en Frisco. Una tarde de 1915, Charles la conoce en un cocktail y no para hasta conseguir que firme un contrato con la Essanay. Luego se dedica durante dos meses a moldearla, a enseñarle lo que sabe. Ella capta rápidamente. Es una actriz de talento y una gran belleza.

Durante 1915, Charles hace 15 películas para la Essanay. Entre ellas Carmen, parodia de la Carmen gigantesca montada por Cecil B. de Mille.

Para entonces, su personaje, ese Carlitos (o Charlot) que lo haría famoso, esta ya definitivamente perfilado: un rostro de payaso en el que el patetismo irrumpe a menudo.

A fines de 1916, se desata en EEUU la fiebre del oro. También C. Chaplin se transforma a su modo, en una mina de oro para los productores cinematográficos, que comienzan a disputárselo. Su fama a llegado a los rincones más alejados de la tierra. Para su ternura y su sonrisa, no hay barreras ni tampoco distancias. La Keystone lamenta ahora su pérdida y le ofrece, por intermedio de una de sus filiales., La Mutual, 100 mil dólares semanales y una prima de 150 mil dólares al firmar. El compromiso sería por 12 películas anuales. La Essanay hace una contraoferta: 500 mil dólares y participación. Charlie se decide por la Mutual, que lo pone al frente del estudio de Lone Star y le da absoluta libertad.

Las doce películas que produce entre ellas, "Carlitos bombero", "Carlitos inmigrante", "Carlitos presidiario" duplican lo invertido y son verdaderas obras de arte. En ellas revela un talento que cruza con frecuencia , la frontera que lo separa del. Y que no deja sin embargo, de mantenerse fiel a sí mismo.

Carlitos conquista el mundo definitivamente. Su éxito abarca al gran público y a los intelectuales. Apollinaire, Picasso, Einstein, Eisenstein, Max Jacob, Luis Aragón, admiraban sus películas. Para el payaso genial, todo sirve como motivo de denuncia. El "encubrimiento" del patrón sobre el carro en "Carlitos aprendiz", el infinito trabajo que se toma en Carlitos empleado de banco para abrir la caja fuerte que resulta tener en su interior, una escoba y un cubo.

Su arma preferida es EL AMOR. Sus desenmascaramiento de la Sociedad, son actos de amor. No se permite olvidar a Lambeth. Y jamás olvidará tampoco a sus amigos. Cuando entra a La Mutual, conserva a su lado a Leo White y a Edna Purviance. A esta última le pagará sueldo hasta el último día de su vida. Para hacer resaltar su pequeñez y fragilidad, tiene a Eric Campbell, que parece siempre dispuesto a aplastarlo.

Las películas de Chaplin constituyen ya para entonces, importantes expresiones del arte del siglo XX
En "Carlitos vuelve a casa" por ejemplo, eleva los objetos a la categoría de personajes, como modificadores que son de su apostura de gentleman borracho. Durante media hora él solo, entabla una lucha contra la repentina vida de las escaleras, las mesas y las pieles de oso, basándose en un antiguo asunto de la pantomima inglesa.

Hay quienes le reprochan esa delectación por los objetos, por la pura relación entre ellos que en películas como "Carlitos hace cine" se transforma en furia maniática. Y sin embargo, si alguna actitud revela su grandiosidad como actor es precisamente ésta.

Con La calle de la Paz, Chaplin inicia una serie de películas que reflejan las paradójicas contradicciones de la sociedad yanqui: El inmigrante; Vida de perro, Carlitos se fuga, Carlitos soldado, etc. En El inmigrante, por ejemplo, Chaplin recuerda su primer viaje a Estados Unidos hombres hacinados como bestias, alcanzan lo que consideran su meta ideal, para encontrarse frente a una realidad dolorosa. Allí, en la tierra prometida, las cosas parecen desarrollase como en cualquier otro lugar de Europa: hombres y mujeres vestidos miserablemente, policías que atacan brutalmente al gentío, mientras la estatua de la Libertad permanece impasible...

En este momento Chaplin es ya un artista maduro, que desconfía de la improvisación. Repite una escena cuantas veces lo considera necesario. Trabaja cien horas seguidas. Se agota. vive en una habitación en Spring Street, la parte baja de Los Ángeles. Ya era riquísimo, pero conservaba las maneras y la forma de vida de una "persona que está pasando un buen momento que debe aprovechar".

En 1915, Ma.x Sennett quiso repetir el fenómeno Chaplin, y contrató a Sydney, que hizo "El submarino fantasma". Pero no tuvo el éxito esperado, dedicándose entonces a administrar los negocios de Charles.

En 1918, firma con la First National, comprometiéndose por 1.200.000 dólares, a hacer 8 películas en un estudio que va a ser suyo. Sidney lo saca de su hotel y lo instala en un piso del club inglés, mientras le construyen su casa. Le compra un auto fabuloso, contrata a Kono, un chofer japonés y a Carl Robinson, un agente de prensa.

La primera guerra tocaba a su fin. Quedaban ya en el olvido, las acusaciones que alguna vez había debido soportar, y que lo señalaban como cobarde y antipatriótico, por no haber acudido a defender a su país, que luchaba por una "causa justa". No es tan claro, sin embargo el panorama. Varios años de guerra han demostrado a los pueblos de todos los países la inutilidad de ese brutal exterminio: los hombres siguen muriendo de hambre en las calles de las ciudades. Hay grandes movimientos populares. En Francia y Alemania, los motines de soldados y marineros terminan con fusilamientos en masa. En Inglaterra y EE.UU., se suceden las huelgas y manifestaciones. En Rusia finalmente, estalla la primera revolución socialista del mundo.

Chaplin intensifica en este momento el sentido social de sus películas. "Vida de perro" escandaliza a Hollywood. Y cuando termina Carlitos soldado, la First National se niega a distribuirla. El Carlitos soldado que se conoce es un cortometraje ; el largo metraje de 5rollos jamás será conocido por el público. Esta película es una feroz acusación , desde el principio al fin; la vida en las trincheras donde Carlitos intenta dormir entre el lodo y las ratas, la soledad y la muerte; la matanza sin sentido ; la estupidez de grandes hombres de Estado como Guillermo II, Kronprinz de Hinderburg, atrapados de la manera más absurda en un auto-cepo.

Casi coincidiendo con el armisticio, comenzaron a circular alarmantes rumores en HoIlywood. Se habla insistentemente de una fusión de productores, que crearían una sociedad única, con 40 millones de dólares de capital. Aconsejados por Sidney se reúnen una noche, en una gran mesa de un comedor principal del Hotel de Alejandría, varios artistas, entre los que figuraban Douglas Fairbanks, Mary Pickford y Charles Chaplin. Como habían hecho días antes declaraciones a la prensa, sobre su intención de asociarse para crear compañía, la reunión alrmó. El primero en pasar por ahí es el productor Williams, que se va perturbadísimo. En efecto, ellos hablan con caras serias y anotan en el mantel cifras fabulosas. Uno a uno los productores llegan y se van aterrados . Los que se reunían en esa mesa, eran las estrellas del momento, los que atraían todo el público. Douglas Fairbanks divertidísimo soltaba incoherencias sobre lo perfecto de los maníes y los repollos, cada vez que aparecía un productor. Enseguida llegaron nubes de periodistas. Ellos declararon que, para defenderse de la fusión proyectada por los productores, iban a formar una Sociedad de Artistas Unidos. Fue noticia de primera página. Al día siguiente, los directores de varias compañías, se ofrecieron como Presidentes de la nueva Sociedad. Esto les sugirió la idea de convertir en realidad lo que había comenzado como un juego. Crean entonces la United Artis Corporation.
A fines de 1917, Chaplin había conocido en casa de Samuel Godwing a Mildred Harris y poco después a consecuencia de un encadenamiento de circunstancias absurdas, se casa con ella.

Comienza a madurar, de inmediato, el proyecto de "El pibe". Una noche ve a Jackie Coogan bailando en un music hall y lo contrata. Durante el rodaje de la película, inicia su divorcio de Miidred Harris. A un año de su matrimonio, después de haber pasado la triste experiencia de un hijo muerto a los tres días de nacer, el abismo que los separaba se hacía cada vez más profundo. Los abogados de Mildred intentaron de apoderarse de El Pibe que todavía no había salido de las salas de montaje. Agotado por los incidentes de esta separación, enredado en una disputa con la First National, decide hacer la presentación de su película en Europa. Tres semanas más tarde, el lujoso trasatlántico Olympic atracaba en la rada de Southampton. Era medianoche y el desembarco no se haría hasta el día siguiente. Aunque ya su madre no vive en Inglaterra, pues ha conseguido su traslado a América, son muchos todavía los recuerdos que lo atan a su Londres nativo. Algunos duelen aún como llagas abiertas. Otros, ponen una nota de dulzura en sus pensamientos Aunque ya demasiado popular para su gusto, se las compone para recorrer las calles de su infancia.

Pero el mundo y él han cambiado demasiado. El mundo de post guerra baila el one-step, el fox-trot, el shimmy y el charleston, sin conseguir alejar pese a todo, esa exaltación en la que aún se advierten las tensiones de la guerra. Tampoco él es el mismo. El golfillo que recorría solo y hambriento las brumosas calles de Londres, está obligado hoy a tener en cuenta interminables actividades sociales: entrevista con Lloyd George, cena con H.G. Wells, conversaciones y citas con todo 10 que tiene de "importante" la sociedad londinense.

En París, en el gran Teatro de la Plaza del Trocadero, todavía medio en ruinas, se estrena El Pibe, que obtiene un éxito sensacional. Cuando vuelve a América lleva, como trofeo, una cinta morada con la que Francia ha condecorado su arte.

A su regreso de Europa, Charles termina su contrato con la First National, haciendo dos películas:
"Dia de paga" y "El peregrino" . Ha cumplido los 35 años. Se ha casado con Lita Gray y tiene dos hijos: Charles y Sidney. Hace entonces su primer intento por librarse de su doble, ese Carlitos que lo monopoliza. Dirige entonces la película "La opinión pública", en la que no aparece como actor. Chaplin comprende que no ha llegado el momento de abandonar a Carlitos. Vuelve entonces a lo cómico-dramático con "La quimera del oro" (1925), considerada su obra maestra. La amistad, el amor, la alegría de vivir, todos los valores humanos, en una palabra, aparecen aquí en toda su dimensión, enfrentados y en lucha contra una sociedad cuyo único Dios reconocido es el dinero. Esa melancólica danza de los panecillos con la que Carlitos intenta calmar su melancolía, mientras espera en vano la visita de Georgia, emocionó y maravilló al público de todas las latitudes por su significación y su contenido humano.

"La quimera del oro" fue, además de un éxito artístico, un triunfo financiero. Chaplin gana, con esta película, dos millones de dólares. Es probablemente esta fortuna la que determinó la violencia del juicio de divorcio que entabla por entonces su mujer. Acusado por ella de terribles crímenes contra la moral y las buenas costumbres, sufre todo el peso de las convenciones sociales. La pacata sociedad norteamericana encuentra en él, un extranjero, "un inmundo judío", su víctima propiciatoria. Los clubes de mujeres, las ligas de la decencia, piden su expulsión del país. Chaplin aterrado, se refugia en casa de su abogado, Burke. Circula la noticia de su locura, incluso de su muerte. Hay entonces una gran reacción mundial en su favor y poco a poco los titulares de los diarios van olvidando el asunto de su divorcio.

En junio de 1927 se consigue la separación. Un millón de dólares y una fuerte pensión persuaden a Lita Gray, quien pide el divorcio por crueldad mental solamente. Recién ahora, ganada su tranquilidad Chaplin puede terminar su película "El circo".

Una nueva preocupación, esta vez de índole artística, se apodera sin embargo de su ánimo. El cine hablado ha comenzado expandirse de manera alarmante. A Chaplin, verdadero maestro de la pantomima, se le hace difícil aceptarlo. Es un mimo y como tal, para él lo más valioso en el cine es la expresión. Como un reto al cine hablado y para demostrar que no es necesaria la palabra para expresar todo tipo de sentimientos, hace "Una mujer de París", que tiene un éxito relativo.
Insiste poco después, con "Luces de la ciudad", en la que invierte toda su fortuna y que reedita sus más fantásticos éxitos, no solamente en Estados Unidos, sino en toda Europa.

Lentamente, sin embargo, Chaplin ha quedado solo. No se trata solamente de las películas habladas. En Hollywood ha acabado además la era de los productores independientes. Ocho grandes compañías y dos únicos dueños -Morgan y Rockefeller-, dominan la industria cinematográfica. En 1931, solamente Chaplin quedaba como productor independiente. Tenía 45 años y acababa de insistir en la experiencia matrimonial, casándose con Paulette Goddard.
"Tiempos modernos», que dirige en 1936 y en la que trabaja su mujer, es todavía una película muda, pero utiliza en ella efectos sonoros y música, que compone él mismo. Verdadera sátira social, pinta magistralmente el grado de alineación del hombre a la máquina, en la sociedad yanqui. Al final de ella, Carlitos canta por primera vez, aquella canción que recorrería pronto el mundo entero "Yo busco a mi titina".

La película es un éxito sensacional. Pero Chaplin sigue inquieto. Comprende lo difícil de enfrentarse eficazmente a la técnica moderna. Le guste o no, el cine hablado ha ganado la batalla. Toma entonces su decisión: abandonará el cine mudo. Y junto con él, abandonará también a Carlitos, al que no considera idóneo para expresar el nuevo drama que se cernía sobre el mundo: La Segunda Guerra Mundial. En l940 estrena "El Gran Dictador", en la que ridiculiza a Hitler, a Mussoiini y al nazi-facismo'.

Era el período de histeria anticomunista y "aislacionista" en Estados Unidos. Los alemanes amenazan con impedir el acceso de películas yanquis. Los amos de Hollywood tienen miedo de perder el mercado alemán y lanzan contra Chaplin una guerra sin cuartel en la que juega importante papel la Comisión de Actividades Antinorteamericanas, dirigida por Martín Dies.

El ataque a Pearl Harbour y la entrada de EEUU en la guerra, frena bruscamente la campaña, que vuelve a recrudecer sin embrago cuando firmado al armisticio, comienza el período de la guerra fría entre EEUU y la Unión Soviética.

Corre el año 1947 y Chaplin separado de Paulette Goddard está casado con Oona O´Neill, de quien lo separan 36 años de edad y junto a quien encuentra por fin, la tan ansiada felicidad personal. Su película Monsieur Verdoux, hace alusión directa a las bombas atómicas hechas estallar sobre Japón. A partir del momento en que la Legión de la Decencia califica a su película de pro-comunista, comienza la caza de brujas". La guerra de Corea, en 1950, agudiza el antagonismo. No obstante lo cual Chaplin consigue filmar todavia una nueva pelicula: "Candilejas", donde actúa por primera vez a cara descubierta, con un personaje totalmente alejado de su Carlitos clásico. Pero la situación es cada vez más difícil Y la familia Chaplin huye, literalmente de EEUU, instalándose definitivamente en Suiza. Recién en 1972 volvió por un breve período de tiempo para recibir varios premios, entre ellos un OSCAR HONORIFICO por sus contribuciones a la cinematografía.

En Europa dirige "Un Rey en Nueva York" (1957) y "La condesa de Hong-Kong» (1966).
Desde entonces su vida se desliza entre su trabajo, al que dedica lo mejor de su tiempo, y su felicidad doméstica. Oona y sus 7 hijos han conseguido el milagro: Charles Chaplin , el mimo trágico, el golfillo de los muelles londinense, el payaso del music-hall , ha dado paso al gran actor, al único actor que ha logrado superar válidamente los vínculos tecnicistas y experimentales que aún condicionan el lenguaje fílmico y cuya obra se ha discutido con legitimidad plena dentro del ámbito del arte.
Charles Chaplin murió el día de Navidad de 1977, en Corsier- Sur Vevey, Suiza.
Esta nota sobre Chaplin ha sido sacada de la antigua revista del Centro editor de América Latina (Argentina).

Charles Chaplin